Cuando recibes una factura del agua desorbitada, lo primero que suele venir a la mente es buscar fugas. Pero, ¿cómo puedes estar seguro? Algunas fugas son fáciles de detectar, mientras que otras pueden resultar mucho más difíciles de localizar. A continuación te ofrecemos algunos consejos que te ayudarán a identificar si tu sistema de riego tiene alguna fuga:
Exceso de agua:
Deja funcionar cada zona durante unos minutos y fíjate en si hay signos evidentes, como pequeños géiseres o chorros de agua, o burbujas alrededor de los aspersores.


Baja presión:
Presta atención a los cabezales de los aspersores que:
- No te levantes del todo
- El chorro de agua sale con poca fuerza
- No se pulveriza a la distancia suficiente
- No giran como deberían
- Rocía con agua sucia o descolorida
Erosión o zonas hundidas
- Fíjate si hay agujeros alrededor de las cabezas de riego y zonas hundidas a lo largo de las líneas de riego
- Es posible que observes una acumulación excesiva de agua en estas zonas
- El suelo puede estar blando o dar la sensación de que estás caminando sobre una cama de agua.
Si te sientes cómodo realizando tareas de resolución de problemas más avanzadas, también puedes leer el contador de agua mientras abres y cierras las distintas válvulas de riego para ayudar a localizar las fugas.
Si quieres ver instrucciones paso a paso, echa un vistazo a este vídeo de Ewing Outdoor Supply: «Cómo utilizar un contador de agua para detectar fugas en el riego».
¿Prefieres dejar la detección de fugas en manos de los profesionales? Busca una empresa de riego cercana en ALCC.com.
¿Te interesa una evaluación gratuita de Slow the Flow (reduce el desperdicio de agua) ? ¡Echa un vistazo a esta página para obtener más información!







