Regar el césped en una pendiente pronunciada puede plantear algunos retos específicos. Las pendientes provocan, por naturaleza, una mayor escorrentía (y otras formas de desperdicio de agua) y un riego más desigual en comparación con las zonas llanas. Sigue leyendo para conocer algunos consejos sobre cómo minimizar estos problemas:
Utiliza el ciclo «Cycle and Soak»
Si aún no lo haces, asegúrate de utilizar el método de riego «Cycle and Soak», en el que el sistema de riego riega a intervalos durante tres ciclos (riego, descanso, riego, descanso, riego, descanso). Esto permitirá que el agua se filtre en el suelo en lugar de escurrirse hacia la parte inferior de la pendiente.
Instalar cabezales reguladores de presión
Por cada pie de desnivel, la presión del agua aumenta en aproximadamente 0,433 libras por pulgada cuadrada (PSI). Por lo tanto, es probable que los puntos de presión situados en la parte superior de tu zona tengan una presión ligeramente inferior a la de los puntos situados en la parte inferior. Para ayudar a tu sistema a compensar estas diferencias de presión, puedes instalar cabezales reguladores de presión.
Instalar cabezales con válvulas de retención
Una vez que se apague tu zona, si no tienes válvulas de retención en los cabezales situados en la parte inferior de la pendiente, notarás que el agua seguirá saliendo por ellos durante varios minutos. Los cabezales con válvulas de retención mantendrán el agua en las tuberías, en lugar de que se escurra por la calle.
Instalar boquillas rotativas de alta eficiencia
Si tienes aspersores emergentes con boquillas de pulverización, plantéate cambiarlos por boquillas rotativas de alta eficiencia (HE). Las boquillas HE tienen una tasa de precipitación menor, lo que significa que emiten agua a un ritmo más lento. Además, producen gotas de agua más grandes y giran, lo que ayuda a distribuir el agua de forma más uniforme en una pendiente.








